Imaginarse actuando. Imaginar los ademanes necesarios para realizar una tarea. Realizar simultáneamente diferentes movimientos con diferentes partes del cuerpo.
Imaginarse a sí mismo manipulando un objeto (o a su pareja ;-). La inteligencia kinestésica conlleva una buena percepción del espacio y una buena memoria de los “know how”.
Delante de una computadora, entrenarse a escribir con los diez dedos sin mirar el teclado. (Es necesario posicionar sus dos índices en las teclas F y J que tienen un relieve Y luego alcanzar cada tecla con el dedo más cercano).
De vez en cuando, dejar de mirar, de enseñarse, de escuchar y de hablar. Concentrarse únicamente sobre el ambiente que se desprende de su actitud, la brusquedad o el cariño de sus ademanes, el calor o el frío de su forma de ser.
Imaginarse “en el cuerpo” de su interlocutor para entenderlo mejor.
Las cualidades kinestésicas permiten crear un ambiente de bien estar y de comprensión con sus allegados, establecer una relación de fusión y de harmonía sea en la pareja o entre amigos. Uno se siente menos solo pues uno forma bloque con sus allegados.
Desarrollando su lado kinestésico, uno tiene más placer sexual y uno puede dar más placer sexual a su pareja (sí, ¡se atrevió a decirlo! :-)