En la noche, volver a proyectarse mentalmente la película de todo el día que se está terminando, visualizar las imágenes más impactantes, las personas encontradas. Entrenarse a que aparezca mentalmente la imagen de una persona cuando uno piensa en ella.
Leyendo o capturando un texto en la computadora, tomar conciencia con aplicación de la imagen escrita de las palabras con su ortografía correcta (es mejor ;-). Cerrar los ojos y hacer aparecer mentalmente las palabras o las cifras.
Pensar que le están observando a uno. Pensar en la expresividad de su rostro, sonreír dirigiéndose a la gente, hacer mímicas divertidas.
Observar el mundo como una pantalla de cine. Imaginarse como un actor haciendo su espectáculo frente al mundo. Visualizarse a sí mismo, si es posible bajo una forma valorizante (aquí también, es mejor ;-).
La vista es un sentido sumamente estimulante. Hacerse atento a las imágenes es un medio para mantenerse en alerta y activo.
Una imagen mental contiene muchísimas informaciones, es un buen soporte para la memoria y para un pensamiento vivo.
Tener conciencia de su imagen ayuda a mejorarla, e incluso, nos obliga a mejorarla porque no soportamos fácilmente que sea desvalorizante. Uno se viste y se cuida mejor, uno mejora su estima propia.